Covid-19 con un sistema de salud en  la UCI

Edición Digital 06

Covid-19 con un sistema de salud en  la UCI. Sin tapujos habla Presidente de la Federación Médica Colombiana, médico Sergio Isaza Villa.Artículo edición bimensual.

Imagen superior. Médico Sergio Isaza Villa Presidente Federación Médica Colombiana. Foto: Comunicaciones Federación Médica Colombiana.

La pandemia del Covid-19 además de generar un impacto de gran proporción en la vida de los habitantes de los países del planeta  y en especial de las naciones  con menores niveles de desarrollo, ha  terminado  por desnudar en un país como Colombia la frágil condición de un sistema de salud que en esta  emergencia ha puesto en  primera línea de batalla a todos los profesionales y trabajadores de este  sector.

De esta manera el Presidente de la Federación Médica Colombiana, médico Sergio Isaza Villa, habla sin tapujos.

RIV ¿Cuál es su posición respecto al manejo general que ha tenido la pandemia del Covid-19 en Colombia?

SIV Mi posición corresponde a la expresada por la Federación Médica Colombiana y otras 14 organizaciones médicas científico-gremiales del país al presidente de la república y a la alcaldesa de Bogotá en comunicación escrita que les entregamos el pasado 13 de julio. En ella contemplamos temas fundamentales como el de la cuarentena estricta, para lo cual es necesaria la asignación de una renta básica y entrega de mercados con alimentos no perecederos a las familias más pobres y vulnerables.

RIV ¿Se condiciona el tema alimentario a la estrategia para enfrentar exitosamente el Covid_19?

SIV Sin esta ayuda económica y alimentaria, es prácticamente imposible lograr el confinamiento total de las personas para frenar efectivamente la propagación del virus porque ellas tienen que salir a la calle a buscar el dinero para su sustento. Otro aspecto a contemplar es tener en cuenta que una pandemia es una enfermedad que amenaza a la totalidad de una sociedad, por lo cual se convierte en un problema de salud pública y debe tratarse fundamental y esencialmente con criterios y acciones de salud pública que permitan diagnosticar la situación a cada momento y ejecutar las acciones para combatirla a corto, mediano y largo plazo.

RIV ¿Según lm anterior que criterios y acciones se  requieren?

SIV Esta es, tal vez, la parte menos costosa y más efectiva, pues se requieren dos instrumentos fundamentales, con sus acciones correspondientes; ellos son en primer lugar, equipos de salud pública que estén detectando diariamente los sitios de riesgo de expansión de la enfermedad y estableciendo las personas sospechosas de portar el virus para definir qué hacer.  En segundo lugar, estos equipos deben hacer la toma de muestras a las personas para las pruebas diagnósticas en laboratorio y corroborar quienes tienen la enfermedad.

RIV ¿Pero ante el contagio que  se expande de manera vertiginosa, que hacer aquí?

SIV En una situación de creciente contagio, como la tenemos ahora, la sospecha basada en la presencia de signos clínicos o antecedente de contacto con un portador, es suficiente para proceder, ya sea aislando a esa persona en casa o enviándola a un hospital para que sea tratada, si su condición así lo exige. Toda esta información diaria es la que deben recibir los equipos de análisis epidemiológico en cada ciudad para planificar sus programas de contingencia.

SIV ¿Se habla de la necesidad de incrementar respiradores y de unidades de cuidados intensivos, que opina usted?

RIV El otro aspecto del que mucho se ha hablado es el de los respiradores y las Unidades de Cuidado Intensivo (UCI), sin tener en cuenta que esos sitios con sus máquinas no funcionan solitos, porque necesitan del equipo humano que los maneja, evalúa permanentemente su funcionamiento e interpreta los datos que arrojan; ese talento es el que actúa para evitar el empeoramiento del paciente y lo conduce hacia su recuperación.

RIV ¿Es totalmente competente el talento humano para atender esta emergencia?

SIV Resulta que se ha venido cumpliendo paulatinamente con la adquisición de aparatos e instrumentos pero no se cuenta con todo ese talento humano competente e idóneo que necesitamos para realizar adecuadamente y con el menor riesgo posible ese trabajo. Es algo en lo que todos los que hacemos parte del talento humano estamos dispuestos a ayudar a resolver, si es que el gobierno tiene en cuenta nuestras opiniones, no individualmente, sino a partir de las organizaciones científicas.

RIV ¿Considera que hay garantías de bioseguridad  para este personal  de la salud?

SIV Es imprescindible que a ese talento humano de salud se le proteja rigurosamente con las medidas de bioseguridad que le minimicen su riesgo de contagio y muerte, lo cual no se ha cumplido ni siquiera a la mitad, como lo demuestran las encuestas realizadas por el Colegio Médico Colombiano y la Federación Médica Colombiana (FMC), luego  de otra  más  reciente de la Contraloría General de la República. Es inaceptable que los que cuidamos no tengamos la protección necesaria. Pero la protección no es completa si no se le garantiza a ese talento humano su ingreso económico justo por su trabajo ni se le paga a tiempo.

RIV ¿Por qué afirma esto?, ¿no son acaso los médicos de los profesionales mejores pagos?

SIV En Colombia se les adeudan pagos de mensualidades que oscilan entre 1 y 15 meses a trabajadores y profesionales de la salud por cuestión laboral. Sólo el 20% tiene estabilidad mediante contrato de trabajo con todas sus prestaciones sociales y hay discriminación social a médicos y enfermeras en diversos sitios del territorio nacional. No tener en cuenta todo esto para el manejo de la pandemia conduce, a mi modo de ver,  a un manejo insuficiente y con resultados subóptimos.

RIV ¿Cuáles son las principales razones que hacen tan frágil un sistema de salud como el colombiano para enfrentar una emergencia  de estas dimensiones?

SIV El sistema de salud colombiano no es un sistema diseñado para la prevención de las enfermedades. Su estructura corresponde a un sistema que vende servicios para tratar enfermedades en un mercado no regulado, así la ley ordene que lo sea. Las empresas que venden esos servicios son privadas en su gran mayoría y todas funcionan con ánimo de lucro, lo que define su objetivo, que es generar ganancias a partir de la captación de los dineros provenientes de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), que son dineros públicos con destinación específica para la salud.

RIV ¿Pero no hubo una transformación al dejar de hablar de EPS  refiriéndonos hoy a Empresas Administradoras de Planes de  Beneficios?  

SIV Estas empresas, llamadas hasta hace pocos meses Empresas Promotoras de Salud (EPS), hoy Empresas Administradoras de Planes de Beneficios (EAPB), son la misma cosa con distinto nombre, pues en realidad son intermediarios financieros que captan esos dineros y se los apropian mediante innumerables trucos. De eso hay ejemplos dolorosos, viejos y nuevos como Saludcoop y Medimás, para sólo enunciar los dos más importantes.

RIV ¿Afirma usted que finalmente poco les interesa la  salud del paciente?

SIV En la medida que su objetivo es lucrarse, ponen barreras de acceso a la prestación de servicios y cuando esto no les es posible por normas fuertes que se los impide, acuden a los cobros de venta de servicios o medicamentos con sobrecostos inconmensurables, antes al FOSYGA, hoy a la ADRES. Es obvio que un sistema basado en la facturación de venta de servicios para obtener lucro, la única prevención que hará será para no perder ganancias mas no para promover la salud y, mucho menos, prevenir la enfermedad.

RIV ¿Qué tan determinante ha sido  la  Ley 100 que reformó el sistema de salud en Colombia y liquidó  el instituto de los Seguros Sociales?

SIV Por las características que le expliqué en la anterior respuesta, la Ley 100 de 1993, que estableció ese modelo, no fue la que liquidó al Instituto de Seguros Sociales (ISS). Fueron los empresarios privados, propietarios de las EPS privadas quienes en connivencia con los gobiernos de turno se dieron a la tarea de desprestigiar al ISS y a las Cajas de Previsión, limitarles el flujo de dinero y nombrar directivos representantes del gobierno con la instrucción específica de conducirlos a la quiebra para, finalmente, liquidarlos.

RIV ¿Hubo concertación para quebrar a estas instituciones?

SIV Al ser estas dos instituciones de carácter estatal, no tenían ánimo de lucro y les hacían gran competencia en precios. Cuando lograron liquidarlos, primero la Caja Nacional de Previsión Social (CNPS) y luego el ISS, se acabó la regulación de precios y estos se dispararon. Podemos recordar que en esa época las EPS estuvieron cada año entre las primeras 10 de las 100 empresas más exitosas económicamente en el país.

“Este es un sistema que en su diseño y funcionamiento aplica la limitación del ejercicio médico porque la prescripción de medicamentos y procedimientos diagnósticos o terapéuticos está vigilada y controla su ejecución mediante advertencias de no renovación de contrato al médico”.

RIV ¿Cuál es su postura respecto a las denuncias sobre los hechos de corrupción en torno a los sobrecostos denunciados en las compras de insumos de protección  y  en la hospitalización  con los servicios de las Unidades de Cuidados Intensivos  UCIS?

SIV Es la consecuencia de una deficiente acción de inspección, vigilancia y control del ente estatal creado para tal efecto: la Superintendencia Nacional de Salud. Los sobrecostos en los insumos de protección podrían haberse evitado mediante un programa riguroso y bien vigilado de compras centralizadas por parte del gobierno, para ser entregado a cada trabajador de la salud a través de la IPS donde desempeña su trabajo.

Por otra parte, el problema de incentivar con dinero el uso o no uso de las camas hospitalarias básicas, intermedias y de UCI es generador de comportamientos irregulares por parte de las IPS, quienes según su conveniencia por incentivo, asumirán el comportamiento que más les convenga económicamente. Y esto ocurre al tiempo que las EPS se abstienen de pagar a las IPS y ESE el dinero que les adeudan. En este negocio el que posee el dinero tiene la sartén por el mango y pone las reglas del juego. Y esto se hace más fácil si quien controla es magro en el cumplimiento de su deber.

RIV ¿Qué tan limitados y atrapados  han quedado los profesionales de la salud en el actual  sistema?

SIV Este es un sistema que en su diseño y funcionamiento aplica la limitación del ejercicio médico porque la prescripción de medicamentos y procedimientos diagnósticos o terapéuticos está vigilada y controla su ejecución mediante advertencias de no renovación de contrato al médico si el administrador considera que “está gastando mucho”; por otro lado, en la adjudicación de pacientes y administración del tiempo de consulta, obliga a la atención del mayor número de personas en la menor cantidad del tiempo.

RIV ¿Se está, según lo que dice usted, atropellando a los  médicos?

SIV Todo esto es una violación a la autonomía médica y de la relación médico-paciente, lo que es posible gracias a la forma de contratación mediante contratos comerciales de prestación de servicios, que son no renovables a voluntad del empleador. Como se ve, el empleo de los profesionales de la salud se fundamenta en la inestabilidad laboral, que es la fortaleza del dueño de la IPS o ESE. Pero tenemos que trabajar mucho para cambiar esa situación. Eso es no solamente posible sino necesario porque existe la Ley Estatutaria de Salud o Ley 1751 de 2015, que obliga a respetar la Autonomía Profesional y la estabilidad laboral en condiciones dignas de trabajo.

RIV ¿Conduce  acaso la anterior  situación a agudizar la presentación de  cada paciente como la posibilidad de un negocio más, siendo visto como una especie de mercancía?

SIV Por definición, en la medida que el sistema de salud se base en las leyes del mercado, establece la mercantilización del concepto de salud y todo lo que haga parte de ese sistema debe funcionar en pro de garantizar ganancias lucrativas por su actividad. Es esa situación la que convierte al paciente en una mercancía luego de ser intervenido al llegar al sistema como materia prima a ser transformada en producto terminado (persona enferma-tratamiento médico-persona curada).

RIV ¿Qué tanto fondo ha tocado la crisis de la ética y los valores morales en la prestación de los servicios de  salud?

SIV Los profesionales de la salud viven del trabajo diario de atender a sus pacientes y su imperativo ético es hacer el bien, curar o acompañar en situaciones extremas a sus pacientes. Los problemas éticos se podrían buscar en los resultados de la aplicación de las políticas gubernamentales de incentivación económica o de precios diferenciales para pacientes COVID-19. Otra situación a tener en cuenta, que aún no se ha dado, será en situación de catástrofe, cuando no haya donde atender a los pacientes y llegue a ser necesario decidir a quien se debe atender primero o a quien sí y a quien no. Este es un dilema muy difícil y doloroso al que no deberíamos llegar.

RIV ¿Falta acaso un pronunciamiento más enérgico de los profesionales de este sector  que toque las fibras de la sociedad y mueva a la opinión pública, exigiendo acciones de los entes de gobierno y sectores de poder de la sociedad? 

SIV Como usted sabrá, el pasado 13 de julio le entregamos al señor presidente de la república y a la señora alcaldesa de Bogotá, un documento en el que presentamos un análisis de la situación y las propuestas que, desde el conocimiento médico y de la salud pública, consideramos se debería hacer; entre otras cosas la de priorizar la prevención de ocurrencia de muertes evitables mediante una cuarentena en la ciudad de Bogotá y en las ciudades del resto del país que presenten situaciones de rápido desarrollo.

Si con la propuesta de evitar muertes prevenibles y más dolor de sus familias y otras con seres queridos enfermos y aislados no tocamos las fibras de la sociedad, no sé qué más podremos hacer. Pero yo creo que sí lo hemos hecho y encontramos un creciente apoyo social, de cada vez más medios de comunicación y de gobiernos locales.