Nuevos síntomas de coronavirus inquietan  en Colombia

Nuevos síntomas de coronavirus inquietan  en Colombia, con una variante que  se estaría  presentando  más agresiva en niños y menores de edad, con un incremento en la población contagiada  en ciudades capitales como Bogotá  en donde la alcaldía mayor ha tomado nuevas   medidas de confinamiento.

Imagen superior ilustrativa  Getty Images.

Los virus mutan, por lo que no es de extrañar que el coronavirus esté cambiando, según los  Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades CDC, dándose  algunas variantes específicas que  han atraído la atención de los científicos porque se propagan más rápidamente y, por lo tanto, tienen el potencial de convertirse en dominantes.

La variante conocida como B.1.351, originalmente descubierta en Sudáfrica, fue detectada por primera vez en Estados Unidos el 28 de enero.

La variante sudafricana contiene una mutación que podría permitirle al virus eludir los anticuerpos generados por las vacunas, dijeron los CDC. Estudios preliminares indican que las vacunas actuales contra la COVID-19 podrían ser menos eficaces contra esa cepa, si bien ofrecerían igualmente cierta protección

Por su parte   el medico  epidemiólogo  Carlos Álvarez,  coordinador nacional de estudios de Covid- 19 ante la Organización Mundial de la Salud (OMS) “,desmintió la afirmación que relaciona con una mutación del Covid los casos de contagios y síntomas severos en  niños y menores de edad que se han presentado en algunas ciudades colombianas.

De acuerdo al profesional de la salud  la principal causa del recrudecimiento de los contagios se encuentra  en la falta de rigor y seriedad de algunos ciudadanos en la aplicación de las medidas de autocuidado y protocolos de bioseguridad es la causante de la tercera ola de contagios de Covid- 19 en el país, y no una mutación del coronavirus.

“El riesgo es menor para los niños, pero siempre ha estado ahí, y mientras más circule el virus, más se pueden contagiar. No es que haya una nueva variante o algún cambio en la agresividad del virus. Hasta este momento, los estudios liderados por el Instituto Nacional de Salud no demuestran que exista otra cepa u otra variante a la que se observa en el país desde hace muchos meses”, afirmó el profesional de la salud.

Según una  encuesta realizada por la Oficina Nacional de Estadística de Inglaterra  se descubrió que la personas que dan positivo a la variante son más propensas a presentar tos persistente, cansancio, dolores musculares, dolor de garganta y fiebre en comparación con las que tienen la cepa original.

Así mismo  los pacientes infectados con la variante eran significativamente menos propensos a reportar una pérdida del sentido del gusto u olfato, que está entre los síntomas más inusuales del coronavirus.

El Dr. Tony Moody, especialista en Enfermedades Infecciosas del Duke Human Vaccine Institute del Duke University Medical Center, afirmó que no es extraño  que una nueva variante cause síntomas algo diferentes.

“Las variantes tienen cambios en su código genético que harán que las proteínas se construyan de forma diferente, y eso puede cambiar la forma en que el virus interactúa con el cuerpo”, dijo.

Los síntomas más comunes de la variante  

La variante que se detectó por primera vez en septiembre en el Reino Unido, conocida como B.1.1.7, se ha propagado rápidamente por todo el mundo. Está circulando en al menos 28 estados de EE.UU.

Los estudios demuestran que es entre un 40% y un 70% más contagiosa que la cepa original del coronavirus. Puede convertirse en la cepa dominante en EE.UU. para marzo, dijeron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

No está claro si la B.1.1.7 causa una enfermedad más grave. Un informe del Reino Unido publicado el 21 de enero afirma que existe “una posibilidad realista” de que se asocie a una mayor tasa de mortalidad entre los pacientes infectados, aunque se necesitan más datos para saberlo con certeza.

La Oficina Nacional de Estadística realizó una encuesta entre las personas que dieron positivo en la prueba de detección de COVID-19 entre el 15 de noviembre y el 16 de enero. Los que tenían la variante y los que tenían la cepa original respondieron preguntas sobre los síntomas que habían experimentado en los siete días anteriores a la prueba.

La tos fue el síntoma más común entre los infectados con la nueva variante, que fue reportada por el 35%. Los otros síntomas comunes fueron: fatiga y debilidad (32%), dolor de cabeza (32%), dolores musculares (25%), dolor de garganta (22%) y fiebre (22%).

Solo un 15% de los infectados con la nueva variante informaron de una pérdida del gusto u olfato, en comparación con el 19% de los infectados con la cepa original del coronavirus.