Monseñor Epalza q.e.p.d., vuelve a Buenaventura

Monseñor Epalza q.e.p.d., vuelve a Buenaventura, en donde será su sepelio, cumpliendo con su última voluntad, cual era que sus restos mortales fueran dejados en la catedral del puerto sobre el Pacífico.
Su fallecimiento por causa de un derrame cerebral, el pasado martes 2 de febrero en una clínica de Pereira, ha generado una gran consternación entre quienes lo conocieron y especialmente en los pobladores del puerto de Buenaventura, en donde durante su permanencia como obispo, se convirtió en todo un defensor de la gente de Buenaventura.
Monseñor Epalza denunció con valentía los crímenes atroces, con las llamadas casas de pique, en donde se descuartizaban vivas a las personas y muchos otros abusos contra los comunidades, especialmente las más marginadas, del primer puerto sobre el pacífico colombiano, destacándose su liderazgo social, acompañando el Paro Cívico en Buenaventura en el 2017, cuando las comunidades protestaron durante 22 días para rechazar la corrupción y la desatención ante la pobreza, servicios públicos precarios y falta de programas sociales.
Su biografía
Monseñor Héctor Epalza Quintero, pss, nació en el Municipio de Convención (Norte de Santander), perteneciente a la Diócesis de Ocaña, el 14 de junio de 1940.
Realizó sus estudios primarios en su tierra natal. La educación secundaria la recibió en el Seminario Menor de Ocaña (1953-1954) y en el Seminario Menor de la Arquidiócesis de Cali (1955-1959). El ciclo institucional filosófico-teológico lo realizó en el Seminario Mayor de Cali (1959-1965).
Cursó la Licenciatura en Misionología (1977-1979) y la Licenciatura en Historia de la Iglesia (1979-1981) en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Así mismo, hizo algunos otros estudios de especialización: Teología Litúrgica en el Instituto Teológico Pastoral del CELAM (1968), Medellín; Teología espiritual en la Pontificia Ateneo Teresianum de Roma (1989) y la misma especialidad en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1999).
"Monseñor Epalza denunció con valentía los crímenes atroces, con las llamadas casas de pique, en donde se descuartizaban vivas a las personas y muchos otros abusos contra los comunidades, especialmente las más marginadas, del primer puerto sobre el pacífico colombiano".
Recibió el Sagrado Orden del Presbiterado el 14 de julio de 1965 en Cali y en esa Arquidiócesis quedó incardinado. Fue admitido a la Compañía de San Sulpicio, Provincia de Canadá, el 30 de enero de 1989.
Desempeñó los siguientes cargos pastorales: Vicario de la Parroquia de San Alberto Magno de Cali (1965); Párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Robles (Valle) (1966); Vicario de la Parroquia de la Santísima Trinidad en Cali (1967); Párroco de Santa Ana y Rector del Colegio Parroquial de Santa Ana en Cali (1967-1973).
Miembro de la Comisión Arquidiocesana de Liturgia (1971); Miembro del Equipo Arquidiocesano de Medios de Comunicación Social (1972-1976); Director Arquidiocesano de las Obras Misionales Pontificias (1970-1977); Director Arquidiocesano de Catequesis (1976-1977).
Miembro del Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Cali (1971-1974); Vicario de Pastoral de la Arquidiócesis de Cali (1971-1976); Párroco de María, Madre de la Iglesia, de Cali (1973-1977); Capellán de la Clínica de los Remedios de Cali (1973-1977); Conjuez del Tribunal Eclesiástico Regional de Cali (1981-1987); Miembro del Equipo de Directores del Seminario Mayor de Cali (1981-1988 y 1989-1992).
Profesor de la Universidad de San Buenaventura de Cali (1981-1984); Párroco de Santa María Reina de Cali (1985); Rector del Seminario Mayor de Cristo Sacerdote de Palmira (Valle) (1990-1991); Formador y Rector del Seminario Mayor de San José de Cúcuta (1992-1999); Rector del Seminario Mayor de Nuestra Señora del Rosario de Manizales (2000-); Consejero de la Delegación Provincial de San Sulpicio para la Región de América Latina (2002-).
Su muerte fue lamentada desde diferentes sectores, entre ellos la Alcaldía del distrito. "Monseñor se caracterizó por la defensa de los derechos de los indios, negros y mestizos. Fue un hombre de lucha social y de reclamo por los más desvalidos", señala un comunicado.
El cuerpo de Monseñor Héctor Epalza permanecerá en cámara ardiente hasta el dia jueves 4 de febrero en que se relizará la misa de exequias y sepultura en la Catedal San Buenaventuta,junto a la tumba del recordado obispo Monseñor Gerardo Valencia Cano.
