Rosa Sierra, una abuela que venció el dolor con el amor

Con voz entrecortada y sus ojos estremecidos de dolor, Rosa Sierra relata los hechos de la muerte de su hija, que actualmente tendría 28 años.
Foto de Rosa Sierra junto a su nieta María Alejandra Zapata.
El 12 de octubre del 2012 en horas de la tarde, Lucelly Cárcamo Sierra hija de Rosa Sierra, desapareció”
Entrevista de Melissa Julieth Tigreros Valencia.
El 12 de octubre del 2012 en horas de la tarde, Lucelly Cárcamo Sierra hija de Rosa Sierra, desapareció. Se destacaba por ser una joven llena de luz, luchadora, responsable y además hermosa, su piel canela y sus bellas pupilas color café, era lo que más resaltaba en ella, sin dejar atrás su reluciente sonrisa; Lucelly vivía con su madre y tres de sus cuatro pequeños hijos, en un humilde barrio de la ciudad de Guadalajara de Buga.
Me da nostalgia ver los niños sin mamá”. Rosa Sierra
Aquella fecha fue la última vez que Rosa vio con vida a su hija de tan solo 21 años, en ese entonces. Ese día Lucelly partió con su niña María Alejandra Zapata Cárcamo de tres años y su esposo sin dar aviso a ninguno de sus familiares.

Tras varios días de sufrimiento, el 17 de octubre de 2012, fue hallado a la orilla del rio Cauca, el cuerpo de la joven, de inmediato fue trasladado a la morgue de medicina legal en Roldanillo; en ese momento no se tenía conocimiento alguno de la identidad del cadáver, ya que el cuerpo presentaba un estado de descomposición bastante avanzado, además de no portar ningún documento de identidad, teniéndose que realizar varios estudios en los que se pudo determinar que era el cuerpo de la joven.
Abrieron un hueco y la tiraron ahí, le tiraron un plástico encima, la taparon y ya”. Rosa Sierra
Por cuestiones legales, el cuerpo de Lucelly fue enterrado en el cementerio de Roldanillo, para Rosa fue muy doloroso no poder darle a su hija una sepultura digna, debido a que se le fue avisado en febrero del 2013, cuando el cuerpo ya estaba sepultado.
Rosa vivió días devastadores, adicionalmente de recibir la trágica noticia de su hija, no tenía conocimiento alguno del paradero de su pequeña nieta, ni del esposo de su hija.

Tras cinco meses de sufriente, ella con ayuda de sus vecinos dio con el paradero de su pequeña nieta; María Alejandra, quien se encontraba en un Instituto de Bienestar Familiar en San Luis, un municipio de Colombia, ubicado en el oriente del departamento de Antioquia.
Yo no le dejo a nadie a la niña, porque ella es mi sangre, yo no la voy a dejar tirada”. Rosa Sierra
Fue un proceso largo, que debió pasar por varios filtros para que pudieran darle la custodia de su nieta; María Alejandra, quien con mucho dolor le contó a su abuela como fue que su padre la dejó un día cualquiera, montándose en su motocicleta y marchándose, desde aquel momento no volvió a saber de él, los otros tres hijos de la joven, están separados; el mayor de los cuatro hijos, vive con su abuela paterna, mientras que los dos menores y la niña están con Rosa.
Lucha y tenacidad que empieza a tener su recompensa cuando con sus ojos llenos de ternura Rosa mira hoy a su nieta María Alejandra, quien se destaca como una de las jugadoras más talentosas en la “Escuela Comunitaria de Fútbol la Bombonera"

Rosa ha sacado adelante a sus tres nietos, prácticamente sola; para ella son la luz de sus ojos y a pesar de su edad, se levanta con la mejor energía y el más grande amor a prepararlos para la escuela, ella es una mujer trabajadora, que lucha a diario por sacar adelante a sus tres nietos.
Lucha y tenacidad que empieza a tener su recompensa cuando con sus ojos llenos de ternura Rosa mira hoy a su nieta María Alejandra, quien se destaca como una de las jugadoras más talentosas en la “Escuela Comunitaria de Fútbol la Bombonera”, liderada en Guadalajara de Buga por el animador y promotor de eventos Carlos Roldán, ex jugador del fútbol aficionado, quien actúa como su entrenador.

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