Marianitas de Buga, 25 años de porrismo hechos con amor

El entusiasmo por romper la monotonía,realizar coreografías y darle vitalidad a las actividades culturales y deportiva, integrando a toda la comunidad educativa, hizo que un grupo de estudiantes del colegio Santa Mariana de Jesús de Buga decidiera hace más de dos décadas proponerle a su profesor de educación física y a la rectora de aquel entonces, la Hna. Aurora, realizar el primer concurso de porristas entre todos los salones, según nos cuenta Isabel Cristina Aguirre, una de las gestoras de esta iniciativa que partió de las mismas estudiantes y que al ser acogida por su institución, hizo que hoy 25 años después se convirtiera en el gran festival de porrismo de las Marianitas de Buga.
Imagen superior.Izquierda.La superiora y rectora actual del Colegio Santa Mariana de Jesús Sor. María Lucy Villa Carvajal,Isabel Cristina Aguirre,Paola Andrea Montoya y Sandra Jiménez.
Pero en esa época las cosas no son como se pintan ahora, pues no había los medios de la tecnología digital y el internet con los que actualmente se cuenta, como lo recuerda Paola Andrea Montoya,fundadora, pues según relata: “Ellas mismas tenían que inventar los pasos de baile, ver los videos, hacer las mezclas de la música para poder ensayar y no precisamente en clase ni en educación física, sin dejar de cumplir con sus obligaciones académicas y tareas, utilizando su tiempo libre para ensayar en el colegio o en casa de alguna compañera que tuviera un buen patio”.

Tenían que inventar los pasos de baile, ver los videos, hacer las mezclas de la música para poder ensayar y no precisamente en clase ni en educación física, sin dejar de cumplir con sus obligaciones académicas "
Como de diría en la jerga escolar, adiós recocha, a ensayar se dijo y en serio.

¿Y de dónde salía la plata para pagar profesor, grabar pistas, etc. etc.?
Las entusiastas estudiantes sorteaban cualquier obstáculo, acudiendo por un lado a sus padres para que las ayudarán y por otra parte ayudándose con su dinero ahorrado para pagar al profesor que les instruía en las coreografías. “En ese momento las fotos eran de rollo, teniendo que pagar para su revelado y todas no tenían, claro que había el respaldo de las hermanas marianistas y de sus profesores que las apoyaban con muchísimo amor y cariño”, recuerda Sandra Jiménez, una de las fundadoras.

Una experiencia formativa que determinó sus vidas
La experiencia del porrismo y su paso por esta institución educativa fue algo que ha determinado sus vidas, como lo asegura Isabel Cristina Aguirre, afirmando como: ”La unión que se tenía era única, el trabajo de sincronización en cada una de las pirámides y piruetas que se hacían era un ejemplo del grado de entendimiento que había entre el grupo, en donde nunca hubo ningún tipo de accidente que lamentar a pesar de entrenar sobre el mismo piso sin ninguna superficie que las protegiera de alguna caída”.
Para Paola Andrea Montoya: ”En ese ese momento no entendían como hacían para tener tan excelente estado físico, recordando como salían del colegio faltando 10 minutos o un cuarto para la una de la tarde, ir a la casa a almorzar, para regresar a las 2 al colegio a los ensayos con el grupo hasta las 5 de la tarde, para continuar con las labores educativas de tareas y trabajos escolares en la casa”. Una verdadera maratón que actualmente sería muy difícil de realizar.

Hoy más que nunca se necesita en el mundo seres con valores, con competencias blandas, de liderazgo, de comunicación asertiva, de trabajo en equipo, y eso solo se da cuando se trabaja esa ancla de ética y valores”.
El gran logro de volverse a reunir
Uno de los grandes logros para cada una de las tres fundadoras del porrismo en las Marianas, es haberse podido vuelto a reunir luego de tanto tiempo, a tal punto que todas ellas compraron camiseta y gorra con el número de la promoción 93, que se pondrán esta vez pero desde las graderías del coliseo Luís Ignacio Álvarez de Buga el 1 de Marzo a partir de las 7 de la noche. En conclusión el ser marianistas para ellas ha sido algo que ha determinado su formación, forjando su carácter y aportándole los valores que las han acompañado en sus diferentes desempeños, de tal forma que para Sandra Jiménez, “lo importante es que los estudiantes actuales del colegio lleven en el corazón que son marianitas, pues según afirma: “Hoy más que nunca se necesita en el mundo seres con valores, con competencias blandas, de liderazgo, de comunicación asertiva, de trabajo en equipo, y eso solo se da cuando se trabaja esa ancla de ética y valores.

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