Viernes Santo transcurrió con normalidad en la ciudad del Milagroso de Buga

Viernes Santo transcurrió con normalidad en l ciudad del  Milagroso de Buga,  hasta donde llegaron grupos de personas de distintos lugares de la geografía nacional.

Imagen superior de personas en Viernes Santo en Buga,frente a la Basílica del Señor de los Milagros.Foto de Alonso Moreno Sáenz.

Las personas, atendiendo los protocolos de bioseguridad con sus mascarillas, se vieron caminar por el sector de la Avenida Alejandro Cabal Pombo y por la Plazoleta de Nuestra Señora de Lourdes, contigua a la Basílica del Señor de los Milagros.

De otra parte, los templos se abrieron para recibir a los fieles, dentro de un aforo controlado, en donde los creyentes participaron de los oficios litúrgicos de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Así mismo, unidades de la Policía Nacional estuvieron atentas durante la jornada para dar información y cuidar que las personas cumplieran con las debidas medidas establecidas, como es el correcto uso del tapabocas.

Vale anotar que, a pesar que este año se redujo en parte el flujo de visitantes que llegan en gran número por estas celebraciones religiosas a la Ciudad Señora, fueron muchas las personas que llegaron y que lo siguen haciendo. Cabe destacar que las comunidades de fieles católicos en las diferentes parroquias con sus párrocos y lugares de culto, como lo es la Basílica del Señor de los Milagros, dispusieron de todas medidas y elementos  en la  organización, para brindar seguridad a los asistentes en las celebraciones realizadas al interior de los templos.

Personas transitando por la Plazoleta de Nstra. Sra. de Lourdes en el Viernes Santo en Buga. Foto de Alonso Moreno Sáenz.

Los fieles católicos finalmente dieron ejemplo de un comportamiento adecuado, acorde a los lineamientos establecidos por las autoridades nacionales y departamentales, dejando sin piso los temores a las aglomeraciones y desorden ciudadano,  que según comentarios, llegaron a motivar  la imposición de medidas drásticas de cierre de iglesias por parte de la primera autoridad del  departamento del Valle del Cauca.

Comentarios que recibieron el total rechazo del clero y de varios fieles católicos y  personas vinculadas con la oferta de servicios como: hospedajes, restaurantes, comidas rápidas, artesanías, artículos religiosos, suvenires y actividades que además de generar ingresos  y revitalizar una menguada  economía que ha sufrido los efectos de la declaratoria de pandemia, brindan  el sustento a varias personas y familias que viven de estos trabajos.