Capturados presuntos responsables de masacre de cinco jóvenes en zona rural de Buga

Capturados presuntos responsables de la masacre de cinco jóvenes en zona rural de Buga, quien de acuerdo a lo manifestado por el ministro de la Defensa Diego Molano, eran tres integrantes del grupo armado residual Adán Izquierdo, disidente de las FARC, que opera en el centro del Valle del Cauca.
De acuerdo a las autoridades, la captura se produjo en una finca ubicada en jurisdicción del corregimiento de La Habana, en los límites de los municipios de Buga y San Pedro.
La masacre en donde murieron cinco jóvenes, hecho que conmocionó a la comunidad, ocurrió en la vereda Cerro Rico, ubicada en la zona rural de Buga, el pasado 24 de enero.
En el operativo había una mujer, quien según se dio a conocer, haría parte de la organización.
Según el brigadier general Marco Vinicio Mayorga Niño, comandante de la Tercera División del Ejército, entre los detenidos la muere responde al alias de 'Tatiana', quien sería la ideóloga de este grupo armado y compañera sentimental de alias 'Hugo' o 'Camilo' segundo cabecilla de esa estructura.
De acuerdo a lo expresado por la fuente castrense, esta mujer, con diez años en la guerrilla, tiene un proceso judicial vigente por los delitos de rebelión y fabricación, tráfico, porte ilegal de armas, explosivos y municiones.
También se le atribuye ser la presunta responsable de realizar actividades de reclutamiento de desmovilizados para fortalecer las redes de apoyo de la estructura residual y el componente armado.
Entre lo manifestado en las declaraciones dadas en la ciudad de Cali por el jefe de la cartera de defensa, los tres capturados no sólo estarían vinculados en la muerte de los jóvenes de 17 y 18 años de edad sino también en el ataque con explosivos a una delegación de la alcaldía de Tuluá que era escoltada por un grupo de soldados y policías en el corregimiento de Venus zona rural de Tuluá y meses atrás la pretensión de un grupo de soldados del batallón del desminado en la vereda Guayabito zona rural de Tuluá.
Por su parte la Fiscalía General de la Nación estaría a la espera de recaudar mayor material probatorio, indicando en un comunicado que, hasta el momento faltan indicios para indicarles otras conducta delictivas, distinta a la posesión ilegal de armas, uso indebido de uniformes de las fuerzas militares, rebelión entre otros.
