Masacre de Alaska en Buga además de resarcir víctimas exige resarcir la región,dice Diputado Rengifo

Hace 17 años un 10 de Octubre de 2001,la Vereda de Alaska, jurisdicción del Corregimiento de la Habana- Municipio de Guadalajara de Buga, vivió la mayor de sus pesadillas, cuando 24 de sus pobladores campesinos fueron masacrados de manera inmisericorde por un grupo de las autodenominadas AUC, en un hecho que despertó la indignación y el repudio de la comunidad nacional e internacional, en donde uno a uno los pobladores fueron obligados a salir de sus casas, a otros los reunieron cerca de la parroquia del pueblo y a varios los bajaron de un vehículo de transporte público, todos víctimas del sexo masculino.
Imagen Colegio Agropecuario de Alaska-Buga.Foto:Colprensa
Episodio que solo puedo ser esclarecido gracias al testimonio de una de las víctimas, un campesino que con un acto de audacia e intrepidez logró salir corriendo, pudiendo esquivar los disparos para lanzarse por un barranco y deslizarse por unas plataneras en donde consiguió escabullirse por la vegetación y esconderse sin ser descubierto por los homicidas.
Sin embargo a pesar de las condenas nacionales e internacionales aún queda por esperar el pleno resarcimiento de una comunidad que con gran valor se vienen reponiendo de este penoso episodio que sumió en el luto y la depresión a toda una comunidad.
“Además de resarcir individual y materialmente a las familias de las víctimas se hace necesario resarcir la región, mediante instrumentos que faciliten su existencia, en el dolor de la ausencia de sus seres queridos”

Según el Diputado de la Asamblea del Valle del Cauca Juan Carlos Rengifo Arboleda, “además de resarcir individual y materialmente a las familias de las víctimas se hace necesario resarcir la región, mediante instrumentos que faciliten su existencia, en el dolor de la ausencia de sus seres queridos. Eso implica el fortalecimiento de la ruralidad desde la cultura, la producción, la educación, la salud y los servicios públicos”.
Algo que según el asambleísta requiere el acompañamiento del Estado, apoyando anualmente la conmemoración de este hecho trágico que los campesinos decidieron no memorarlo como la tragedia allí sucedida, sino a través de las Fiestas del Agua que se celebran por estos días en Alaska, anotando como todas las víctimas campesinas hacían parte de organizaciones sociales, quienes eran miembros de comunidad y estaban ocupados de la protección de los recursos hídricos.
“se deja constancia de la inconformidad frente al papel del Estado en la forma de resarcir el daño a estas familias. Situación que por supuesto viven otras víctimas en el País”.
Según palabras del Diputado Rengifo “se deja constancia de la inconformidad frente al papel del Estado en la forma de resarcir el daño a estas familias. Situación que por supuesto viven otras víctimas en el País”.
Finalmente el asambleísta recordó a varios de los campesinos amigos y pobladores asesinados que conocieron, entre ellos a Norbey quien era el expendedor de carne del pueblo y a Jairo Valbuena funcionario de Empresas Municipales
En este sentido vale destacar el esfuerzo asociativo hecho por Aproplam, la Asociación de Mujeres que trabajan con las plantas medicinales la recuperación de saber campesino. De allí que organizaciones campesinas que estaban allí produciendo agroecológica y orgánicamente, busquen una justa estructuración de planes de desarrollo veredal que no se queden en el papel y en la teoría sino que susciten un dialogo con el Estado desde la lectura de las necesidades reales de las comunidades mismas.

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