Al encuentro de un desaparecido,el hallazgo de Juan David Fuenmayor

Al encuentro de un desaparecido, fue la tarea emprendida, luego de quince días de angustiosa búsqueda de su familia y amigos, que perdieron el rastro de Juan David Fuenmayor, desde que lo vieron por última vez en la ciudad de Tuluá.
Imagen superior.Juan David Fuenmayor. Foto de archivo familiar.
La noticia de la desaparición de Juan David Fuenmayor tenía un ingrediente adicional en la preocupación, pues a sus 25 años de edad padece trastornos mentales que le generan ciertas lagunas, razón que generaba más incertidumbre por lo que podía ser su suerte.
Las autoridades ya había recibido el respectivo denuncio, sin embargo no hubo ninguna respuesta por parte de las mismas, respecto a lo que podía representar alguna pista para su hallazgo.
La desaparición de personas es un hecho que se sigue registrando en un país como Colombia, por lo que cualquier cosa se podría pensar para aumentar el sentimiento de zozobra, en donde se puede especular dentro del accionar delictivo con acciones criminales, que van desde la macabra trata de personas paras fines de comercialización de órganos hasta la explotación sexual o laboral.
Pero, “que los ángeles no se ven, pero de que los hay, los hay”, como se dice popularmente y aconteció en este caso, en el que sin tener credencial de algún cuerpo investigador, pero si un profundo sentido de solidaridad para con quien recordara como uno de los alumnos de su institución educativa en donde labora, la profesora de la institución Educativa Agrícola de Guadalajara de Buga, Isabel Cristina Carvajal Montalvo, pone manos a la obra y empieza la búsqueda del exalumno de su institución.
Pensar que un profesor pudiera tener más capacidad y efectividad que los organismos de investigación entrenados para tal fin, sería como difícil de pensar, sin embargo, eso de lo que la fe lo puede todo, aquí obró, y, fue así que con la escasa información que tenía, comenzó a rehacer los pasos, desde la última oportunidad que se tuvo conocimiento de su paradero en la ciudad de Tuluá.
El camino de la búsqueda empezó desde la terminal de Buga, pasando por Tuluá y tomando la carretera hacia el norte del departamento del Valle del Cauca.
Así es que avanzando en la búsqueda, de pronto llegó un mensaje de redes sociales, que según la descripción de su fotografía, afirmaba haber visto alguien con una descripción similar en la vía hacia el municipio de Obando.

De esta manera es que con este indicio se llegó hasta el municipio de Zarzal y de esta forma siguiendo la carretera hacia el municipio de Obando, se divisó un hombre joven que caminaba descamisado, como sin orientación. Era, Juan David, la profesora Isabel Cristina había encontrado al exestudiante y de paso le llevaba la alegría y la tranquilidad a su familia, que durante quince días había tenido muchos pensamientos sobre lo que le pudiera estar sucediendo a Juan David Fuenmayor. La alegría no podía ser más grande
El que busca, encuentra”, dice el adagio, que se cumple en este caso, y, más aún cuando hay solidaridad entre los seres humanos.
Siguen siendo aún hasta el momentos varias las personas que se han perdido en Colombia de sus hogares, como ocurrió en esta caso con Juan David Mayor; algunas en condición de desaparecidas esperan ser halladas y otras en situación de abandono, por las mismas circunstancias que les ha deparado el destino, también están anhelando encontrar “un ángel”, como lo fue en esta historia la profesora Isabel Cristina, que les tienda la mano para poder ser rescatadas.
