Atroz crimen de vallecaucano que había hospedado a mujer adulta y pareja de venezolanos

Atroz crimen de vallecaucano que había hospedado a mujer adulta y pareja de venezolanos, conmocionó a comunidad de barrio cucuteño.
Imagen superior.Luís Ángel Advíncula,víctima.
El homicidio fue conocido el pasado viernes 2 de abril, debido al olor nauseabundo generado por el estado de descomposición en que se encontraba el cadáver de Luís Ángel Advíncula Ramos, de 66 años de edad,oriundo del municipio de Zarzal-Valle del Cauca, quien habría sido asesinado por lo menos desde hace cuatro días atrás.
El cuerpo de la víctima, fue hallado con varias heridas producidas con arma blanca y con señales de ahorcamiento con una soga, en su residencia ubicada en la avenida 18 # 5-30 del barrio el Desierto de la capital norte santandereana.

Según se ha podido conocer, la víctima era trabajador de Cenabastos y desde hace algún tiempo había dado de forma humanitaria alojamiento a tres venezolanos, una mujer adulta, y una pareja de jóvenes.
De acuerdo a la versión entregada por uno de los hermanos de la víctima, testimonio de los vecinos dan a conocer que el día martes en horas elevadas de la noche se escuchó una fuerte discusión entre su hermano y sus inquilinos.
Al parecer, luego de permanecer varios días viviendo sin pagar nada, Luís Ángel Advíncula les habría solicitado colaborar con algo para el pago de los servicios, dado que estos se encontraban trabajando y obteniendo algunos ingresos. Situación que habría ocasionado el enojo de los inquilinos, con una fuerte discusión.

Luego de la discusión no se volvió a saber nada de la víctima, ni de los tres ciudadanos, la pareja formada por un hombre joven que respondería al nombre de Roberto Cordero, de tez morena y contextura delgada y su mujer al de Gabriela, de talla más robusta, mientras que la mujer adulta, quien sería la madre de uno de ellos, respondería al nombre de Luz Mila Cordero.
Entre los móviles del crimen también se tiene establecido el robo.
Tanto de la mujer adulta como de la pareja no se volvió a tener conocimiento de su paradero desde el pasado martes 30 de abril, dejando la residencia en donde habitaban dentro del espacio de tiempo en el que se deduce se cometió el homicidio.
Los indicios conducen a mirar a las tres personas como los primeros sospechosos del hecho, dado que viviendo en el mismo lugar de los acontecimientos desaparecen de la escena en el mismo momento en el que se estima se cometió el acto criminal, sin tener otras versiones de personas del lugar que verifiquen que hayan visto a personas diferentes, visitando, ni ingresado a la residencia de la víctima.
