Pesebres,una tradición que se conserva en el Cerrito-Valle del Cauca
En el Municipio de El Cerrito-Valle del Cauca se vive la Navidad,con la milenaria tradición del pesebre que recuerda el nacimiento del Niño Jesús.


La tradición de la representación del nacimiento de Jesucristo hace 2 mil años en Belén,de Judea,hoy Estado de Israel, se empezó a extender en el siglo 13 de la era cristiana en Italia.
Como empezó la tradición del Pesebre
El pesebre fue una creación de San Francisco de Asís, el santo de la humildad y de la pobreza, en la Navidad de 1223, celebrada en el pequeño poblado de Greccio, en Italia.
Francisco estaba débil y enfermo, y pensando que tal vez aquella sería su última Navidad en la tierra, quiso celebrarla de una manera distinta y muy especial.
Un amigo de Francisco, el señor Juan Velita, era dueño de un pequeño bosque en las montañas de Greccio, y en el sitio había una gruta que a Francisco se le parecía mucho a la cuevita donde nació Jesús, en los campos de Belén, y que él había conocido hacía poco en su viaje a Tierra Santa.
Francisco habló con su amigo, le contó su idea de hacer allí un “pesebre vivo”, y juntos lo prepararon todo, en secreto, para que fuera una sorpresa para los habitantes del pueblo, niños y grandes.
Entre la gente del pueblo, Francisco y Juan escogieron algunas personas para que representaran a María, a José, y a los pastores; les hicieron prometer que no dirían nada a nadie antes de la Navidad, y, siguiendo el relato del Evangelio de San Lucas, prepararon la escena del nacimiento. ¡Hasta consiguieron un hermoso bebé para que representara a Jesús!
La noche de Navidad, cuando todas las familias estaban reunidas en sus casas, las campanas de la iglesia empezaron a tocar solas… ¡Tocaban y tocaban como si hubiera una celebración especial!… Pero nadie sabía qué estaba pasando… El Párroco (sacerdote católico) del pueblo no había dicho que fuera a celebrar la Misa del Gallo… la Misa de Medianoche….
Sorprendidos y asustados a la vez, todos los habitantes de Greccio salieron de sus casas para ver qué estaba sucediendo… Entonces vieron a Francisco que desde la montaña los llamaba, y les indicaba que subieran donde él estaba.
Alumbrándose con antorchas, porque la noche estaba muy oscura y hacía mucho frío, todos se dirigieron al lugar indicado, y cuando llegaron quedaron tan admirados, cayendo de rodillas porque estaban viendo algo que nunca habían pensado poder ver. Era como si el tiempo hubiera retrocedido muchos, muchos años, y se encontraran en Belén, celebrando la primera Navidad de la historia: la aldeana que hacía el papel de María tenía a un niño recién nacido en sus brazos que representaba a Jesús, junto al aldeano que representaba a José quien muy entusiasmado conversaba con un grupo de pastores y pastoras, que no se cansaban de admirar al niño que había acabado de nacer. Un cuadro que según algunos biógrafos impactó y llenó tanto de emoción, viéndose derramar algunas lágrimas a varios pobladores que se sensibilizaron con esta imagen en aquella noche invernal de navidad en aquel poblado italiano.
Terminada la Eucaristía, Francisco les contó emocionando a todos los presentes la historia del nacimiento de Jesucristo documentado en la escritura bíblica.
Tres años más tarde, Francisco de Asís murió, dejando esta costumbre de hacer el pesebre todos los años, la cual se extendió y se ha conservado como una tradición familiar en países como Colombia.

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