Pedido de solidaridad para reconstrucción del Palacio de Justicia de Tuluá

Pedido de solidaridad para reconstrucción del palacio de justicia de Tuluá hizo el Presidente de la seccional de Asonal Judicial Tuluá el juez José Abraham Pinchado.
Imagen superior. El cristo, lo único que no arrasaron las llamas en el palacio de Justicia de Tuluá.
La edificación que por su estilo tiene un valor arquitectónico y cultural para la ciudad de Tuluá, ardió en llamas en la noche del pasado martes, por la acción de manos criminales, resultando afectada por el fuego esta sede en su totalidad, salvándose tan solo la parte frontal del edificio que mira hacia el parque Bolívar.
El lado posterior fue arrasado por las llamas con todos los expedientes que allí reposaban.

De acuerdo a declaraciones de prensa dadas por el juez José Abraham Pinchado, Presidente de Asonal Judicial seccional Tuluá: “Los daños son de un 90% con la quema de muchos expedientes y de la edificación, mientras que en el extremo norte del edificio fue del 100% , “agregando que: “parte de la estructura y la estética frente al palacio, se puede decir que tiene unos daños de un 70% que se pueden reparar y reconstruir más fácilmente” .
De acuerdo al directivo sindical, “hay unos expedientes que estaban en proceso de llamamiento a juicio, siendo casos que se tienen que comenzar a redireccionar nuevamente y reconstruir y allí es donde está el acto de paciencia que se le solicita a la sociedad tulueña”.

Dentro del arduo trabajo que le espera a los funcionarios judiciales de Tuluá, quienes en este momento se encuentran bajo la modalidad de trabajo virtual en casa, está la reconstrucción de muchos expedientes, varios de los cuales, que se quemaron, vienen desde el 2015, sin que todavía se hubieran sometido al tema de la virtualidad y el trabajo ahora es reconstruirlos para digitalizarlos.
El llamado urgente que hace el representante de la agremiación judicial, es a que la comunidad y la institucionalidad gubernamental de Tuluá, el departamento y la nación, se solidaricen con la reconstrucción del Palacio de Justicia de Tuluá, demandando que no se proceda con actos de vandalismo contra la institucionalidad.
Según afirma el juez Pinchado: “esos actos de vandalismo contra la institucionalidad no son valederos, pues si se están reclamando derechos que probablemente se han deslegitimado en las leyes, eso se hace con otros fundamentos, estando el artículo 37 de la Constitución Política que permite hacer actos de reclamación a través de la protesta social, pero sin exceder los límites, porque aquí en este caso puntual se excedieron los límites de conveniencia para el país”.
