La mentira de los algoritmos de Facebook

A principios de 2018 se anunció que la red social más importante del mundo iba a transformar el algoritmo que configura las publicaciones y contenidos vistos por cada uno de sus usuarios. Estamos hablando de Facebook.

La intención era evitar que las marcas se consolidaran en un espacio destinado a la información publicada por amigos y familiares cercanos.

En ese momento, Mark Zuckerberg aseguró que el inicio o “feed” de cada usuario resaltaría la esencia de la red social: la vida de los amigos, el chisme y las interacciones sobre la vida misma. La medida fue aplaudida por el mundo.

Pero aquí hay un trasfondo y está relacionado con la fuente de ingreso de todas las redes sociales.

Facebook, así como Google, Instagram, Twitter, YouTube y demás, vive de la publicidad, es decir, de la pauta pagada por las marcas, que por años aprovecharon una presencia gratuita y sin restricciones en los entornos digitales.

“El objetivo de esta “revolución” fue obligar a las marcas a invertir en publicidad digital. Ahora es obligatorio hacer un plan de pauta en redes sociales”

El objetivo de esta “revolución” fue obligar a las marcas a invertir en publicidad digital. Ya no basta tener una buena estrategia digital, hacer buenas piezas gráficas o contenidos atractivos. Ahora es obligatorio hacer un plan de pauta en redes sociales, particularmente en Google y Facebook.

Pero esto no es una desventaja. El entorno digital permite hacer uso de una publicidad más afilada, que se puede medir y editar para producir mejores resultados.

El primer paso siempre será definir las necesidades de la marca. Entender si debe o puede vender por internet, o si su presencia digital busca solo mejorar su posicionamiento.

Luego el desafío es definir los objetivos en ese orden de ideas, para casos particulares. Podría ser buscar mayor cantidad de vistas, reproducciones de video, seguidores, captar datos o leads, buscar conversiones o simplemente reconocimiento de marca. Una planeación eficiente se evidenciará en un presupuesto mejor invertido y buenos resultados.

Por. Juan Martín Bravo

Master en Dirección Comercial y Marketing, MBA, Esp. en  Mercadeo, Coach, estudiante de Administración de Negocios, Publicista y docente.