El sueño de honor y gloria de un soldado en la Fuerza Aérea Colombiana

El sueño de honor y gloria de un soldado en la Fuerza Aérea Colombiana, comenzó cuando siendo muy niño, Juan Fernando Gallego Castañeda, nacido un 29 de noviembre de 1999 en la ciudad de Medellín Antioquia, empezó a soñar con ser parte de la Fuerza Aérea, “para surcar los cielos en una de sus aeronaves, defender el tricolor nacional y su Patria querida”. Frase, con la que resume como ha tejido un sueño que espera verlo convertido en realidad.
Imagen superior del soldado Juan Fernando Gallego.Fotos cortesía Capitán María Eugenia Castaño Garcés. Jefe Sección Comunicación Pública Escuela Militar de Aviación “Marco Fidel Suárez”.
De esta forma es que luego de culminar sus estudios de bachillerato y analizar sus posibilidades, con la asesoría y consejo de sus padres, se presentó al Comando Aéreo de Combate No. 5, con la finalidad de ser Soldado de la Patria, pero con la idea fija y teniendo como meta obtener la medalla “Juan Bautista Solarte Obando” y con ella, ganarse la beca que le permita convertir en realidad el sueño de su vida de llegar a ser un Oficial, Piloto de su Fuerza Aérea Colombiana.
Su núcleo familiar está integrado por sus hermanos hermanos Juan Pablo y Daniela en donde sus padres Luis Fernando Gallego y Sandra Milena Castañeda, lo han impulsado con su ejemplo y respaldo necesario para cumplir sus metas: “mis padres me inculcaron siempre el respeto y el amor por esta Institución y las ganas de pertenecer a ella para ser alguien importante para el País”.
Con gran ilusión y brillo en sus ojos cuenta: “Hace algún tiempo empecé a indagar a través de las redes sociales y con amigos, toda la información que pudiera adquirir de la Fuerza Aérea, cómo ingresar, las aeronaves que posee, cómo es la carrera militar, todo lo referente a esta vida, para poder cumplir mis anhelados sueños”.
Al presentarse al proceso de incorporación del Comando Aéreo de Combate No 5 CACOM 5, no fue seleccionado en su primer intento, pero esto no fue impedimento para continuar su lucha en la búsqueda de sus sueños. Con esta determinación y empeño, se presentó de nuevo y conseguir avanzar en un primer paso en el camino trazado, al ser admitido y empezar su proceso.
“Cuando no fui admitido en la primera ocasión, no fue causal de desánimo, con mi orgullo tan alto, no permitiría que nada dañara mi sueño y me volví a presentar, con la suerte de ser admitido a prestar mi servicio militar y a través de esta oportunidad, poder cumplir mis metas, estar aquí me trae grandes enseñanzas, grandes beneficios; con mi esfuerzo, dedicación, buen comportamiento y disciplina, pronto podré cumplir mi sueño de ser piloto militar.
Al ingresar, tuvimos un periodo de 45 días de adaptación y aprendizaje en la Base de Palanquero, ubicada en Puerto Salgar Cundinamarca, allí nos enseñaron todo lo referente al uso de las armas, la aplicación de normas y leyes, derechos humanos, adaptación física y mental que permitiera adaptarme a los rigores que exige la vida militar.
“Al presentarse al proceso de incorporación del Comando Aéreo de Combate No 5 CACOM 5, no fue seleccionado en su primer intento, pero esto no fue impedimento para continuar su lucha en la búsqueda de sus sueños”.
Ha sido un proceso difícil, pero veo reflejado en ello el cumplimiento de mis metas y sueños, a pesar de estar lejos de mi familia, la cual sigue pendiente de mi proceso y con los que tengo una comunicación constante, siempre me expresan su apoyo y me llenan de ánimo y de orgullo para continuar adelante, ha sido difícil separarme de ellos, pero se han convertido en mi motivación más grande.

Una vez cumplido este período de educación y adaptación, cada uno de los aspirantes que ingresamos, fuimos destinados a las respectivas bases para cumplir con el sagrado compromiso de prestar el servicio militar y a mí, me correspondió, como algo premonitorio, llegar a la Escuela Militar de Aviación, “Cuna de los Pilotos”, ubicada en la ciudad de Cali.
Además de los rigores de la vida militar, ha sido difícil convivir con las nuevas condiciones que se presentan en la actualidad, impuestas por la situación de salud que enfrenta la humanidad con el COVID – 19, a partir del 29 de septiembre del 2020, que me presenté, no he podido visitar a mi familia, pero nos comunicamos constantemente y me alientan para continuar siempre adelante.
Llegar a la Escuela, me permite aprender y ver de cerca, como es el proceso de formación militar de los Oficiales, eso me hace querer cada vez más la Institución y perseverar en mis sueños.
Actualmente me encuentro realizando labores en el Escuadrón de Defensa y Seguridad, mis funciones principales están enmarcadas en la reacción inmediata ante cualquier llamado por sospecha de artefactos explosivos, personas y movimientos extraños alrededor de la Unidad; empleando para ello, un grupo de soldados motorizados, al mando de un señor Suboficial, que pueda reaccionar rápidamente y eliminar cualquier amenaza o actividad que pueda poner en riesgo las instalaciones o el personal que labora en ella”. Afirmó el soldado Gallego.
“Durante el tiempo vivido en la Institución, he aprendido muchas cosas y se ha acrecentado mi amor, respeto y admiración por la Institución, lo que me impulsa cada vez más a superar mis temores y debilidades y cumplir a cabalidad mis metas y sueños, espero en un tiempo no muy lejano, poder ser parte de esta gran Institución como Oficial de la Fuerza Aérea Colombiana y defender sus banderas, empleando los conocimientos adquiridos, surcar el cielo azul de Colombia la grande, tal y como reza en el himno de la Fuerza, para cumplir con la misión de “Volar, Entrenar y Combatir para Vencer”.
Cada uno de los jóvenes que están en la Fuerza Aérea Colombiana, como Juan Fernando Gallego Castañeda, son un libro abierto con una historia que merece ser contada.
Cabe anotar que la Escuela Militar de Aviación “Marco Fidel Suárez”, enmarcada en el cumplimiento de las normas establecidas en la Constitución Nacional y descritas en el artículo 217 de la Carta Magna que reza: ”Las Fuerzas Militares tendrán como finalidad primordial la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional”, cuenta con el apoyo de un personal de soldados, quienes voluntariamente ingresan a prestar su Servicio Militar en la Fuerza Aérea Colombiana.
Crónica, colaboración de la Capitán María Eugenia Castaño Garcés.
Jefe Sección Comunicación Pública
Escuela Militar de Aviación “Marco Fidel Suárez”.
