Gobierno Nacional se enfrentaría con municipios para favorecer explotación minera de transnacionales

Un gran desconcierto se ha generado en el nivel nacional en varios  municipios colombianos luego del anuncio realizado  en Medellín por el Viceministro de Minas Carlos Cante Puentes, según lo cual el Gobierno Nacional demandaría todo acuerdo municipal que prohíba la actividad minera.

El pronunciamiento propició un duro golpe a la comunidad del Municipio de Támesis, Antioquia, en donde se aprobó un proyecto de acuerdo que prohibió la minería en este municipio. Situación que de manera similar se presenta en el Municipio antioqueño de Jericó, pueblo patrimonio de Colombia, en el cual la multinacional AngloGold Ashanti realiza proyectos de explotación minera.

El Viceministro manifestó que hay una mala interpretación de la decisión de la Corte Constitucional,  lo que no sólo obligará a demandar el acuerdo sino que también se emprenderán acciones disciplinarias contra los mandatarios locales.

Por otro lado  el presidente de AngloGold Ashanti, Felipe Márquez, manifestó que espera que en  el municipio de Jericó  se actúe con los principios de institucionalidad, pero de ser a favor del veto, la multinacional acompañará al Gobierno en las acciones que haya lugar.

El Viceministro  Cante Puentes concluyó diciendo que el Gobierno Nacional no va a imponer la explotación minera, pero que buscará que haya concertación para construir con las comunidades proyectos de desarrollos sostenibles.

La explotación minera de transnacionales  ha sido señalada de severos daños a ecosistemas en amplias zonas de páramo en Colombia

Un exhaustivo estudio de la ONG internacional  ambientalista Greenpeace Colombia,  dado a conocer en diciembre del 2013 presenta la relación de unos hechos preocupantes ante la destrucción de ecosistemas y contaminación de fuentes hídricas en amplias zonas de páramo,(lugares en donde nacen los ríos),áreas afectadas por  la explotación minera a gran escala realizada por  consorcios transnacionales que cumplen con sus labores en  jurisdicción de varios municipios  de Colombia.

 Los casos más destacados en el informe:  

El complejo de páramos de Rabanal y río Bogotá está ubicado en el altiplano cundiboyacense y ocupa 16356 hectáreas. En este complejo se han entregado 17 títulos mineros que abarcan  8395 hectáreas.  Entre los impactos ambientales generados por la minería se destaca la contaminación de aguas subterráneas y el manejo inapropiado de estériles. Algunos años atrás la empresa Acerías Paz del Rio arrancó 10000 m2 de vegetación nativa y se realizaron perforaciones en profundidad para analizar los mantos de carbón en zonas que no se podía conceder licencia ambiental, por afectar zonas de importancia hídrica.

El Complejo de Santurbán está ubicado entre los departamentos Norte de Santander y Santander. Este complejo ocupa cerca 82.664 hectáreas. En esta región de páramo se han otorgado 44 títulos mineros que abarcan un área de 23.380 hectáreas. La comunidad de Bucaramanga ha resistido a un proyecto de minería  de oro a cielo abierto de la empresa Greystar (ahora llamada Eco Oro) en plena región de páramo, logrando frenar el proyecto. Ahora la empresa Eco Oro pretende avanzar en la misma zona con un proyecto de minería subterránea. Actualmente, se está realizando un proceso de delimitación del páramo de Santurbán, por el cual debería prohibirse la minería dentro de los límites que se establezcan.  La comunidad está solicitando a las autoridades ambientales (quienes determinar los límites),  a desarrollar  de manera participativa la delimitación del páramo.

Efectos de la explotación minera en el Páramo de San Turbán.Foto:Semana.com

El complejo de Pisba está ubicado entre los departamentos de Boyacá y Casanare, ocupando 81481 hectáreas. En este complejo se han entregado 88 títulos mineros  con una extensión de 13.508 hectáreas.   Además en jurisdicción de Tasco  en área de páramo se realizó minería ilegal, afectando la zona de recarga hídrica y el área de amortiguación del páramo. Asimismo, la empresa Hunza Coal pretende desarrollar un proyecto de mega minería de carbón en pleno páramo.

Tasco: El acoso al Páramo

El municipio de Tasco pertenece a la Provincia de Valderrama en el Departamento de Boyacá. Las tierras del Municipio se encuentran dedicadas a ganadería, minería principalmente subterránea (carbón) y agricultura, dentro de las cuales se destacan los cultivos de papa, hortalizas y cebolla.  El uso del suelo en el municipio se encuentra distribuid en tres          sectores: 20% para agricultura con productos tradicionales, 40% en ganadería con ganado criollo y cruzado y el 40% restante se dedica a otros usos como minería, bosque, páramo y zonas escarpadas.

Contaminación de aguas por explotación minera  en el Páramo de Pisba,Municipio de Tasco(Boyacá)

En esta región tasqueña del páramo de Pisba,  nace el río Cravo Sur que recorre buena parte del Departamento de Boyacá y Casanare, como así también algunas quebradas que son tributarias del río Chicamocha. Esta fábrica de agua alimenta a la población  de  varios municipios.

Pero la riqueza de esta región no se reduce al recurso hídrico, también existen mantos de carbón pertenecientes a la cuenca carbonífera Sogamoso Jericó de gran importancia económica.

Más allá  de que la actividad minera este prohibida en áreas de paramo, y que existe legislación  que ampara estas regiones al considerarlas de carácter estratégico, la  región paramuna de Pisba ha sido y es acosada por la minería.

 

 

Entre la negligencia de las  autoridades para detener la  mineria ilegal y  la via libre para la operación de transnacionales mineras en zonas de reserna natural, se debate la vida de innumerables especies y los recursos naturales que le asegurarán  la vida a las venideras generaciones.Foto:El Tiempo.com

Entre los impactos ambientales generados por la minería de carbón en la jurisdicción de Tasco, se identifican:

Contaminación de fuentes de agua por vertimiento de aguas de minas (Ver fotos en el Páramo de Pisba- Serranía del Pirucho). Estas aguas           acidas son consecuencia del proceso de trituración y lavado del carbón,  que liberan metales y químicos altamente tóxicos, contaminando no    solo los cursos naturales de agua, sino también el suelo y la vegetación. Además, cuando las minas son abandonadas, el agua de lluvia reacciona con la roca expuesta causando la oxidación de minerales de sulfuro de metal. Esta  reacción libera hierro, aluminio, cadmio y cobre en el sistema de aguas circundantes.

El informe de Greenpeace Colombia afirma en sus conclusiones que “Los páramos están siendo amenazados por la minería y las políticas gubernamentales que como la locomotora minera energético, permiten el avasallamiento de las grandes corporaciones por sobre estos ecosistemas de vital importancia para nuestro desarrollo.”

Concluyendo  que “Como lo establece la Constitución Política es a través de la planificación y el ordenamiento ambiental del país, como se debe garantizar la conservación de las aéreas estratégicas y la  implementación de actividades que no dañen estos ecosistemas de vital importancia para el desarrollo de generaciones futuras.  Estas políticas no han sido cumplidas por parte de las autoridades ambientales y en consecuencia hasta el momento no se han delimitado los ecosistemas de páramos a la escala que lo establece la Ley.”