Esperanza después del horror para  1.400 niños y jóvenes víctimas de la violencia

Esperanza después del horror  para 1.400 niños, niñas, adolescentes, jóvenes y sus familias víctimas de la violencia que recibirán apoyo internacional  mediante una estrategia de cooperación implementada  por  la Unidad de Víctimas apoyada por el Gobierno de Canadá en Colombia  y dirigida  hacia víctimas vulnerables del Valle, Cauca, Chocó y Nariño,.

Lema con el que  Teresa Dremetsikas, directora de programas del Centro Canadiense para Víctimas de la Tortura (CCVT), recibió en Toronto  a Ramón Rodrigue, director  de la Unidad para las Víctimas, en el encuentro que  sirvió para establecer un plan de acción en materia de atención psicosocial en niños, jóvenes y adultos sobrevivientes del conflicto.

En esta estrategia se fortalecen las líneas de acción con la Fundación Plan Canadá y el Centro Canadiense para Víctimas de Tortura, con las cuales se busca restablecer derechos, medidas de protección, participación y empoderamiento económico para las víctimas del conflicto menores de edad y sus familias e estos cuatro departamentos que forman la Región Pacífico.

Por su parte Ramón Rodríguez, director de la Unidad para las Víctimas, afirmó que  “Queremos seguir fortaleciendo vínculos que de acuerdo con competencias y mandatos puedan inyectar recursos y capital humano a la atención que ofrece la Unidad para las Víctimas”.

“Esperanza después del horror”  para 1.400 niños, niñas, adolescentes, jóvenes y sus familias víctimas de la violencia que recibirán apoyo internacional  mediante una estrategia de cooperación implementada  por  la Unidad de Víctimas apoyada por el Gobierno de Canadá en Colombia”.

Recalcando el jefe de esta unidad que “la asistencia a comunidades vulnerables y azotadas por el conflicto armado es un trabajo permanente que requiere de replicar todas las experiencias exitosas, por ello “estamos aquí con el objetivo de ampliar el marco de cooperación y tener un mayor impacto en la implementación del programa denominado Liderando por la paz”

De otro lado  el director del departamento de programas de Plan Canadá, Steve Ashby, añadió que “la primera fase de implementación está focalizada en municipios como Buenaventura, Quibdó y Tumaco, beneficiando alrededor de 60 mil niños y niñas”.

En su visita a Toronto en la fotografía en  medio del grupo el director de la Unidad de Víctimas junto a los funcionarios canadienses .

A su vez Ivana Ljubic, responsable del proyecto en Colombia, enfatizó   los componentes de la estrategia que  han aportado a la construcción de una paz territorial en los cuatro años de desarrollo de la estrategia como son: fortalecimiento institucional, ciudadanía para la paz en entorno protectores  y empoderamiento económico, extensivos en el territorio colombiano.

Antioquia, Santander, Nariño, Valle del Cauca  y Chocó con  los de mayores víctimas

Así mismo  Ramón Rodríguez destacó los esfuerzos del Gobierno Nacional para garantizar la articulación de las instituciones y la prórroga de la ley 1448 de 2011 que ampara la reparación y derechos de asistencia a las víctimas.  “Se piensa en una extensión de la ley responsable frente a los recursos y el tiempo porque las víctimas requieren agilidad y respuesta oportunidad en los casos presentados”.

Según Teresa  Dremetsikas, el Centro Canadiense para Víctimas de la Tortura (CCVT) “desde hace 40 años trabaja por la protección, la integridad, creando conciencia acerca de los efectos continuos de la tortura y la guerra en los sobrevivientes y sus familiares”.

Cifras de violencia contra menores que aterrorizan

En el 2018 hubo en Colombia 77.107 víctimas menores de edad

La Unidad de Víctimas reveló este 2019 como  el pasado 2018 hubo en Colombia  77.107 víctimas menores de edad

De acuerdo a este informe  del total de 243.547 víctimas que hubo en el país por el conflicto, el 31,66 % tenían entre 0 y 17 años.

Los territorios con mayor número de víctimas  fueron Antioquia con 11.046 casos, Santander con 10.974 casos, Nariño con 6.614 casos, Valle del Cauca 5.577 casos y Chocó 3.669 casos.

“Entre los casos se relacionan:  “homicidios, acción de minas antipersona, secuestros, torturas y vinculación de niños, niñas, adolescentes a actividades relacionadas con grupos Armados, abandono o despojo forzado de Tierras, perdida de bienes muebles o inmuebles, lesiones personales físicas, lesiones personales psicológicas y confinamiento.”

Según el  texto del estudio “Estas cifras son el resultado de las diferentes afectaciones que genera el conflicto armado en Colombia, manifestadas en hechos victimizantes como: actos terroristas (atentados, combates, enfrentamientos y hostigamientos), amenazas, delitos contra la libertad y la integridad sexual en desarrollo del conflicto armado, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados”.

Según el comunicado entre los casos se relacionan:    “homicidios, acción de minas antipersona, secuestros, torturas y vinculación de niños, niñas, adolescentes a actividades relacionadas con grupos Armados, abandono o despojo forzado de Tierras, perdida de bienes muebles o inmuebles, lesiones personales físicas, lesiones personales psicológicas y confinamiento”.

En  cuanto a  actos terroristas, en el país resultaron afectadas en el año 2018, 1.487 víctimas, de estas 874 por ciento, es decir 130 personas, son niños, niñas o adolescentes. Y de las 186.889 víctimas por desplazamiento forzado, 70.754 fueron menores.

“De las 8.771.850 víctimas que actualmente se encuentra registradas en el país, al corte de febrero de 2019; según los registros de la Unidad para las víctimas 2.365.997 son niños, niñas y adolescentes entre los 0 y 17 años”, reportó el ente estatal.

https://www.unidadvictimas.gov.co/es/quienes-somos/equipo-directivo/154

 

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Author: Marco Antonio Reyes

Editor de la Revista Imagen De Los Vallecaucanos Región Pacífico y de su portal en internet,con una formación académica en el area de la educación, de las humanidades y una preparación en el campo de la comunicación humana aplicada en los medios de comunicación, ha desarrollado en varios años un laboratorio experiencial por medio de un trabajo continuado con diferentes comunidades y grupos sociales en Colombia, logrando obtener un patrón metodológico altamente efectivo en procesos organizacionales,cumpliendo con el objetivo de crear puentes comunicantes a partir del ejercicio informativo.