El 20 de julio y lo que pasó en el día de la independencia de Colombia

20 de julio

El 20 de julio y lo que pasó en el día de la independencia de Colombia es algo que hay que entender viendo con el retrovisor de la historia los acontecimientos que se dieron en Europa antes y lo que después se dio en América de habla española.

Imagen Superior.Casa del Florero/Museo de la Independencia en Santa Fe de Bogotá.

El 27 de octubre de 1807 se firmó secretamente el Tratado de Fontainebleau entre España y Francia por el que se acordaba una invasión conjunta de Portugal y la división de los territorios portugueses. Para tales efectos se permitía el tránsito de las tropas francesas a través de territorios españoles y se asignaron tropas españolas al mando del general francés Jean-Andoche Junot.

Sin embargo pronto la presencia del ejército francés  en España se volvió sospechosa ya que  ocuparon ciudades que  no estaban en la ruta hacia  Portugal.

En las abdicaciones de Bayona el rey Fernando VII abdicó su derecho al trono español a favor de su padre Carlos IV, y este a su vez fue obligado a ceder el trono a Napoleón Bonaparte, quien a su vez lo cedió a su hermano José Bonaparte.

Las abdicaciones de dos reyes

Ante los problemas políticos de la monarquía española y las disensiones en la corte española, Napoleón extendió invitaciones (por separado) a Carlos IV y a su hijo Fernando VII para escuchar sus planteamientos en Francia. Había una pugna entre Carlos y Fernando por el trono de España. Tanto el padre como el hijo necesitaban del apoyo de Napoleón y no cuestionaban su amistad, Carlos para recuperar el trono y Fernando para legitimar su posesión. Fernando respondió favorablemente al ofrecimiento amigable de Napoleón e incluso pidió la mano de la princesa Charlotte Bonaparte Gabrielli.

Pero en realidad era un engaño, pues  Napoleón pretendÍa quedarse con el dominio absoluto de  España y es así como el 5 de mayo de 1808 en Bayona, Francia, Carlos IV y su hijo Fernando VII fueron obligados a abdicar sus derechos al trono español a favor de Napoleón Bonaparte, quien luego los cedió a su hermano José Bonaparte bajo el nombre de José I.

Las abdicaciones de Carlos IV y Fernando VII en  Bayona y la Guerra de la Independencia  de España contra las huestes napoleónicas, tuvieron repercusiones profundas en Europa e  Hispanoamérica.

En la mayoría de las colonias españolas en América se formaron juntas autónomas de gobierno que desconocieron la autoridad de José Bonaparte y reconocían la legitimidad de Fernando VII. Pero a estas juntas de gobierno siguió el deseo de alcanzar la   autonomía de la península ibérica iniciándose  las campañas por la  Independencia en la  América española,  incluso después que Fernando VII fue restituido en el trono

Lo que pasó el 20 de julio de 1810 en Santa Few de Bogotá

En este contexto de una España ocupada por los ejércitos de  Napoleón Bonaparte, con sus monarcas, padre e hijo, casi que secuestrados, es que se dan las condiciones de unos criollos que ven la oportunidad de desconocer el gobierno francés con la justificación de la lealtad a Fernando VII, dándose en este ambiente la condiciones para lo que se fraguó el 20 de  Julio en Santa Fe de Bogotá.

Las razones de los criollos

Los criollos tenían razones de fondo, que este  día  se convirtiera en la gota que rebosara la copa de un actitud excluyente de España para con los nacidos en América.  En las juntas realizadas entre 1808 y 1810, a pesar de que los criollos fueron invitados, la representación era mínima: entre 36 españoles, había 9 americanos.

Anotando hechos que se convirtieron en ejemplo como fue el arresto, el 10 de agosto de 1809, del presidente de la audiencia de Quito, el Conde Ruiz de Castilla y sus ministros, quienes  fueron sustituidos por la junta suprema de gobierno integrada por la elite criolla quiteña.

Suceso a los que se sumaron  los motines de Cartagena, del 22 de mayo de 1810 y los del Socorro(Santander) en el 9 de julio del mismo año.

El desarrollo de los acontecimientos

Eran las 11 de la mañana y la plaza mayor de Santa Fe de Bogotá  estaba colmada por una heterogénea concurrencia, compuesta  de todo tipo de personas que estaban comprando en un día de mercado, vendedores de alimentos, indios de los resguardos de la sabana y gente de todas las clases sociales de la capital.

Poco antes de las doce del día, como estaba previsto, se presentó don Luis de Rubio en el almacén del español José González  Llorente y después de hablarle del anunciado banquete a Villavicencio, le pidió prestado un florero(algunos describen como un adorno) para adornar la mesa.

Llorente se negó a facilitar el florero(o adorno), pero su negativa no fue dada en términos despectivos o groseros. Se limitó a explicar diciendo que había prestado la pieza varias veces y ésta se estaba maltratando y por lo tanto, perdiendo su valor.

Mientras tanto los principales conjurados se dispersaron por la plaza gritando: ¡Están insultando a los americanos! ¡Queremos Junta! ¡Viva el Cabildo! ¡Abajo el mal gobierno! ¡Mueran los bonapartistas!. ¡Abajo los Chapetones!(Así le decían despectivamente  a los peninsulares) La ira se tomó el sentir del pueblo.

La respuesta de Llorente, tal como había previsto Morales, provocó un altercado en el que él mismo contribuyó. Los ánimos se caldearon, ya que se hizo énfasis en la manera en que los españoles trataban a los criollos, y la respuesta turbulenta de la gente que se hallaba congregada en los alrededores no se hizo esperar.

Indios, blancos, patricios, plebeyos, ricos y pobres empezaron a romper a pedradas las vidrieras y a forzar las puertas. El virrey  Antonio Amar y Borbón desde su palacio, observaba con alarma la situación que se escapaba de sus manos; la guardia que era por cierto muy escasa, estaba al mando de Baraya, quien rápidamente puso las tropas al servicio de la revolución, a tal punto que los cañones se enfilaron hacia el palacio del virrey.

En algunos documentos que registran los hechos del 20 de julio de 1810, aparece mencionado el florero en el incidente, mientras que en otros se habla de “adornos”, un “charol” o de un “ramillete”.Imagen de la parte  que quedó del florero o adorno.

El virrey ante la presión que tenía  aceptó reunir un cabildo extraordinario presidido por él, los oidores y los miembros del Cabildo de Santa Fe; al final de la tarde se impuso dicha reunión, se procedió a la elección de los vocales, de los voceros, que se fue haciendo por admiración; desde el balcón de la casa se iban proponiendo nombres de todos los próceres, y el pueblo los iba aclamando.

Fueron aclamados los   nombres de  Camilo Torres, Luis Caicedo y Flórez, Joaquín Gutiérrez, José Miguel Pey, Frutus Joaquín Gutiérrez, Sinforoso Mutis, Miguel Pombo, Luis Fernando Azuola Pedro Groot, Andrés Rosillo, Antonio y Francisco Morales, Antonio Baraya.

Hacía las seis de la tarde, José Acevedo y Gómez lanza una arenga que le mereció el título de Tribuno del pueblo, invitando a la gente a que se mantuviera en pie, defendiendo lo que se estaba buscando.

Retrato de José Acevedo y Gómez

La arenga, termina con unas palabras conocidas:

“Si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y feliz, antes de 12 horas, seréis tratados como los insurgentes, ved los calabozos, los grillos y las cadenas que os esperan.”

Reunido el Cabildo, se procedió a elegir una Junta Suprema de Gobierno; la cual se encargaría del gobierno y se desconocía la autoridad del virrey.

Al día siguiente, el virrey fue puesto preso junto con su esposa, el pueblo se llevó al virrey a la gendarmería y a la virreina(esposa) la llevaron en medio de insultos a la cárcel del divorcio, que era la cárcel de mujeres; eso no fue bien visto por los miembros de la Junta Suprema de Gobierno, consideraron que era una medida drástica, y por orden de Camilo Torres y de otros miembros de la Junta, fueron liberados y vueltos a palacio, pero ya estaban destituidos.

El 15 de agosto son deportados primero a Cartagena y más tarde a España. Acabando así con el virreinato.

Una vez instalada la Junta Suprema, durante las horas finales de la tarde, la noche del 20 de julio y el amanecer del 21 de julio, se redactó el acta que se conoce con el nombre de Acta de Independencia.

En dicha acta, se hace mención entre otras cosas:

Se depositaba en la Junta Suprema el gobierno del reino, interinamente; mientras la misma Junta formaría la Constitución, que lograría afianzar la felicidad pública, contando con las nobles provincias a las que se les pedirán sus diputados, este cuerpo formará el reglamento para elegirlas.

Tanto este reglamento como la Constitución de Gobierno, deberá formarse sobre las bases de la libertad, e independencia, ligadas únicamente por un sistema federativo, cuya representación deberá residir en esta capital para que vele por la seguridad de la Nueva Granada.

La Armada Nacional de Colombia desfila un 20 de julio,conmemoración de la independencia colombiana.Fotografía tomada de Revista semana.com,autoría de  de Diana Rey, Esteban Vega y Danilo Canguçu.

Se le empieza a quitar la autoridad al virrey, y se le da a la Junta Suprema, que está compuesta por criollos, mientras se establece una constitución. Se habla por primera vez de una constitución.

En el acta se dice: “Que protesta no abdicar los derechos imprescriptibles de la soberanía del pueblo en otra persona que la de su augusto y desgraciado monarca don Fernando VII.”

Pedían que el rey viniera a gobernar entre ellos, algo que de antemano se sabía no podía ser, puesto que estaba preso, y porque ni siquiera reinaba en España. Quedaba entonces, el gobierno sujeto a la Suprema Junta de Regencia existente en la península y sobre la Constitución que de al pueblo .

El nexo con la Junta de Regencia fue discutido, ahí se podía decir que no había un ánimo de independencia; se dieron cuenta que de un momento a otro, no podían romper los vínculos del pueblo con el monarca, considerado una víctima ante los ojos de la gente, por lo que había hecho el déspota Napoleón.

El reconocimiento de la Junta de Regencia origina en el seno mismo de la Junta Suprema una división, denominada regentista y antiregentista; una corriente liberal que era partidaria de desconocer la Regencia, y el otro sector conservador de la Junta, que era partidario de mantener el título de la Regencia.

El acta del 20 de julio es realmente un Acta de Independencia, se reconoce a Fernando VII pero de manera teórica, porque en la práctica se da un gobierno, la voluntad de convocar un congreso, de hacer una constitución, de sentar una patria, y de una vez adoptar una forma federal.

Los acontecimientos continuaron en una forma precipitada, se sigue la propia dinámica de una revolución; don José María Carbonell y otros próceres muy exaltados, se mantenían durante esos días recorriendo las calles agitando las masas, para mantener viva esa llama.

El 29 de julio la Junta Suprema convoca “El Congreso General del Reino”, que tendría la misión de darle al territorio emancipado su primera Constitución.El Congreso General del Reino se reunió el 22 de diciembre, prestó el juramento de “sostener los derechos del rey Fernando VII contra el usurpador de su corona Napoleón Bonaparte y su hermano José; defender la independencia y soberanía de este reino contra toda opresión exterior” .

No se daba una ruptura total con el soberano español.

Fuentes: Universidad de los Andes (Colombia)

L’historia.com España-abdicaciones de Bayona.

Enlaces relacionados.Abdicaciones de Bayona  https://www.youtube.com/watch?v=-K178B9mQOk&feature=emb_logo

www.colombia.co/orgullosos-de-nuestra-bandera/veinte-de-julio