Los delitos contra la mujer y los niños siguen inquietando severamente en la sociedad colombiana vinculados en mayor número a la violencia intrafamiliar, trata de personas, prostitución y abuso sexual, situación que ha hecho que el Gobierno Nacional del Presidente Iván Duque intente responder dándole prioridad a estos delitos dentro de la campaña “El que la hace la paga ”Declaración presentada por el mandatario colombiano en el Consejo de Seguridad realizado el pasado 23 de mayo de 2019 en el municipio de Carmen de Bolívar.
Imagen superior:Mujeres en Cali.Foto tomada de www.cali.gov.co
Peligros en estigmatización del rol de hombre
A pesar de lo anterior y que las actuales leyes intentan con vigor frenar el repudiable hecho de una violencia que ha recaído sobre las personas más débiles y vulnerables por su condición de indefensión y dependencia económica, en el caso de los niños y las mujeres que al estar encargadas del hogar y atención de sus hijos dependen económicamente de sus compañeros o esposos, se levanta de otra parte una voz de alarma por lo que se presenta como la estigmatización del rol de hombre, el cual presentándose de antemano como sujeto objeto de inculpación ante cualquier acusación o señalamiento de cualquier fuente, aún sin tener un detenido estudio y valoración de las acusaciones, (las que en varios casos han podido corresponder a retaliaciones por problemas de tipo sentimental o personal), ya que ante cualquier acusación de una mujer contra un hombre o de un niño contra un adulto, su versión termina siendo totalmente creíble a las autoridades, sin establecer con claridad si la persona de la que viene la acusación está mintiendo, es objetiva en su afirmación o tiene algún trastorno mental que le impide tener un juicio racional de los hechos.
«A pesar que las actuales leyes intentan con vigor frenar el repudiable hecho de una violencia que ha recaído sobre las personas más débiles y vulnerables por su condición de indefensión y dependencia económico,en el caso de los niños y las mujeres,se levanta de otra parte una voz de alarma por lo que se presenta como la estigmatización del rol de hombre, el cual presentándose de antemano como sujeto objeto de inculpación ante cualquier acusación o señalamiento»
El galanteo y los piropos en países como España
La situación repetida de casos considerados como acoso callejero a mujeres por sujetos que con gestos vulgares, miradas lascivas, expresiones groseras y hasta manoseo, ha hecho que en países como España se establezca una legislación que entra a ser más rigurosa este sentido para proteger a la mujer. La situación es en que medida un simple galanteo o piropo muy propio del hombre latino, pueda también ser considerado como acoso y el gentil hombre señalado por una furibunda y radical feminista, corra el riesgo de ser llevado ante los estrados de la justicia
En España, del piropo al acoso callejero
El debate sobre los piropos en territorio español abarca la normalización de comportamientos y el impacto que tienen en la vida de las mujeres. Aquellas y aquellos que se sienten agredidos por los piropos, tienen pocas armas legales para defenderse de ellos. No obstante, un tipo de agresión que sí tiene repercusión legal es el acoso callejero, muchas veces confundido.
En España cuando lo que es considerado como la ponderación de la belleza de la mujer, sobrepasa los límites de la mala educación o la violencia verbal y se convierte en una agresión psicológica (cuando proviene de hombres que la mujer no conoce), es considerado acoso callejero. Un delito establecido en la última reforma del Código Penal.
Los ejemplos varían, dependiendo del caso. Se destacan los manoseos, palmaditas o roces deliberados, miradas lascivas, comentarios homófobos, gestos con una connotación sexual. También incluye envío de correos electrónicos y mensajes de texto con connotaciones sexuales y contactos físicos innecesarios.
Sin embargo, estos no deben ser necesariamente físicos. Las insinuaciones sexuales o el transformar las discusiones laborales en conversaciones sobre sexo, son ejemplos del acoso en España. No obstante, aunque en la última reforma del Código Penal no se incluyó el acoso verbal callejero, estos improperios podrían clasificarse en otro grupo de delitos de integridad moral. La víctima debe demostrar el trato degradante. Tomado de https://www.abogadovalverdedelcamino.es/piropos-acoso-callejero-espana/



