![]() |
|
POR LA RUTA A NUESTRO MAR PACIFICO Por: Marco Antonio Reyes |
|
|
|
|
|
Avanzamos de esta manera sin encontrar ningún obstáculo, Otrora manifiesto por los temores a las sorpresivas tomas de la vía por grupos fuera de la ley que sembraban el pánico con la destrucción de vehículos, asaltos, extorsiones y secuestros, pues esta vez todo ha cambiado ya que la fuerza pública ha ganado el control para la tranquilidad de los viajeros. |
|
|
Pasamos así los primeros túneles, una magia de la ingeniería humana que logra penetrar el corazón de la montaña para darle paso al transporte que comunica a esta región con todo el país. El transito por estas cavernas del nuevo tiempo es también un espectáculo, al sentir como la oscuridad que se experimenta cuando se entra al túnel, consigue al final descubrir al fondo la luz del camino. A orilla de la vía escuchamos la caída del agua y nos detenemos para apreciar el espectáculo delas cristalinas aguas del río Dagua que bañan esta tierra y que en su cauce nos llevan al mar pacifico. Muy cerca contemplamos unas rocas blanquecinas entre las montañas ellos son los yacimientos naturales de piedra de mármol que enseñan la riqueza natural de esta región.
|
|
|
|
Pasamos así por Loboguerrero, casi a mitad del camino, a lado y lado de la vía algunas casas de colorido que le dan un toque familiar y pintoresco a este paseo, por supuesto que no faltan en la vía las tentaciones a detenerse para degustar un buen sancocho en fogón de leña, un delicioso pescado frito o hasta un gustoso chorizo, con arepa y todo. Pero la ruta hay que seguirla; mas adelante esta Cisneros y hemos pasado todos los 5 túneles. Ya estamos descendiendo buscando el nivel del mar, en nuestro transito por el corregimiento de la Delfina, allí hay un sector conocido como los Tubos. Nos detenemos y encontramos la grata sorpresa de todo un complejo recreativo con piscina natural, lago de pesca, discoteca, habitaciones, ambiente y ante todo una rica y biodiversa naturaleza que al lado de las transparentes aguas de su río y del verdor de sus montañas, hace que quedemos encantados de este lugar para realizar una parada antes de continuar nuestro viaje hacia el Puerto de Buenaventura. |
|